07 octubre 2014

Por fin una alegría.

Como ya sabéis, hoy se ha producido la firma del anhelado acuerdo laboral. Más de un año hemos tardado en lograrlo, lo que por sí solo indica las dificultades que ha habido que superar para alcanzarlo. 
Hemos tenido que asistir a nuevas triquiñuelas de USO para no firmar el acuerdo. Aunque, en realidad, tampoco dijeron que no le firmaban: primero dijeron que antes lo tenían que leer (nada había cambiado), luego pretendieron introducir el documento que decían tener pero que no vimos, más tarde que había que incluir sus nombres aunque no lo firmaran… etc, etc, etc. En definitiva, cuando los papeles llegaban a sus posiciones, los dejaban pasar. Como decíamos más arriba: triquiñuelas, vaya usted a saber de quién.


La empresa lo que ha planteado, es la firma de los integrantes del Comité de Empresa, pertenecientes a UGT, SU y CCOO, y el acuerdo ha sido respaldado por 12 miembros de los 17 que componen el Comité de Empresa (5 no lo han suscrito). Durante la firma, han estado presentes todos, incluidos los que no iban a firmar, algo insólito en este tipo de acuerdos. Alguno debía de pensar que íbamos a falsificar su firma. No obstante, por este u otros motivos, se nos amenazó con posibles denuncias. Estamos tranquilos, pueden denunciarnos donde quieran, unos y otros. Que nos les quepa la menor duda de que nos defenderemos. Si la cosa estará clara, que nuestros abogados pusieron su firma el acuerdo…

Desde UGT, creemos que hoy hemos dado un paso importante. Si para llegar al tejado hay que empezar por los cimientos, hoy hemos puesto esa primera piedra tan importante para la reapertura de Sniace. Somos conscientes de las dificultades que nos esperan: tenemos que pasar el examen de la Audiencia Nacional, y el del Juzgado de lo Mercantil, y el de la Junta de Acreedores, pero sin este paso previo, todos sabemos dónde acabaríamos: despedidos, sin trabajo y sin jubilaciones. 

La firma del acuerdo no es un seguro de vida para la reapertura de las fábricas, pero un es paso adelante. Hemos luchado a lo largo de muchos meses para lograrlo, y lo hemos hecho. Puede fracasar, pero no perdemos nada por intentarlo. No haberle alcanzado sí que nos llevaba al fracaso.

Queda por venir el Plan de Viabilidad y el Inversor, pero son asuntos que nos interesan, pero en los que  poca capacidad tenemos para decidir. Estamos seguros de que este acuerdo que hoy hemos firmado, lo facilitara, pero ahora es la empresa quien debe utilizar sus armas para conseguir estos objetivos.

Esto, compañeros, no significa que ya podemos tumbarnos en el sofá (ya hay otros que tienen mucha experiencia y lo hacen muy bien), al contrario, continuaremos viéndonos en las asambleas o donde proceda. 

En cuanto dispongamos del texto firmado lo publicaremos, pero en líneas generales es igual al anterior, salvo en lo correspondiente a los firmantes.