Por si ayuda a pensar…

Si analizásemos algunas de los argumentos y razonamientos sindicales que han utilizado a lo largo de todo el proceso, los que han estado centrados en tareas que nada tenían que ver con querer la reapertura de la fábrica. Podría ser fácil llegar a la conclusión de que algunas de las cosas que se nos han dicho, estarían muy cerca de hacerse un hueco en el club de la comedia. Sería para reírse, si no fuera porque detrás queda el drama y el sufrimiento que hemos padecido con cada uno de los episodios.

Como os decíamos hace algunas semanas, respecto de los juicios en Santander (de los que tanto se habló en el pasado y que algunos lo utilizaron en nuestra contra como si fuera el bálsamo de Fierabrás que vendría a poner orden en todo esto), ya han concluido casi todos ellos, incluidos los de los ex-miembros del Comité de Empresa. Como cabía esperar, todos ellos están siendo favorables para la empresa. Incluso nos atreveríamos a decir que por algunos de los argumentos empleados, han ido a peor…

¿Qué fue de aquella supuesta inexperiencia y mal hacer del Comité?


El largo proceso laboral de Sniace, que transcurre desde el despido en 2013 hasta la reapertura en 2016, ha estado permanentemente atacado desde el ámbito de algún sindicato, de representantes importantísimos de la política de Cantabria, de miembros con responsabilidades en la administración..., contando todo el tiempo con la inestimable ayuda de un medio de comunicación escrito de gran tirada en Cantabria.

Resultados de los análisis del EDARI de Sniace

Dentro de las reuniones periódicas que mantenemos con los responsables de la Consejería de Medioambiente, hoy sea celebrado una en Sniace con la Vicepresidenta y Consejera de Medio Ambiente, Eva Díaz Tezanos y el Director de Medio Ambiente, Miguel Ángel Palacio. El objeto de la misma, era informar de los resultados de los controles efectuados a los vertidos realizados por el EDARI de Sniace.

Lo inevitable…


Hay cosas que son inevitables y no deberíamos sorprendernos cuando vemos lo que dejan caer estos que nos denuncian. No obstante, no podemos evitar preguntarnos ¿Por qué tanto empeño en dificultarlo todo? ¿A qué responde tanto odio? Y es que hay iluminados que para justificarse, no vacilan en alegar que no se está defendiendo a los trabajadores, de los que ellos se proclamarán herederos y depositarios. Las justificaciones son rocambolescas, llenas de doble fondo, como las mangas de los prestidigitadores y haciendo trucos engañosos con sus palabras. Pero por muchas justificaciones que den, acaba sonando la música de su traición y las ganas de marear la perdiz.